Hoy me toca salir del armario: no me gusta el fútbol. Reconozco cierta de rebeldía en esta negativa constante y casi acérrima hacia el mundo futbolístico: me carga, sobre todo los comentaristas deportivos. Pero, pero (llegó el pero), a lo largo de este mes de julio he tenido la sensación de que nos estábamos preparando para una especie de Navidades veraniegas, y así ha sido. Desde el triunfo en cuartos, la gente salía por las noches a pitar con su coche, a mojarse en distintas fuentes y para ser sinceros, creí que aunque se perdiese ante Holanda, la fiesta de anoche no nos la quitaba nadie. Y así fue.
Vi un ratito el partido y cuando acabó, comenzó la algarabía. Badajoz no se una ciudad grande, unos ciento cuarenta mil habitantes, pero yo creo que anoche, todos (hasta algunos claramente impedidos para andar) salimos a la calle.
Nosotros, en principio, no íbamos a salir, pero Julia (una de mis hijas gemelas de tres años), miraba desde el balcón la multitud que recorría la calle. Con los ojos como platos, comenzó a pedirnos que la lleváramos de paseo, y nosotros, que somos unos blandos, le hicimos caso. Cada una cogió su banderín y al grito de "Campeones oeé" y "España, España" que profería Julia (se lo ha aprendido todo estupendamente) bajamos a la calle.
Allí, nos encontramos con caras de sorpresa, alegría, curiosidad. Caras que buscaban reflejarse en otras iguales. Gente que paseaba por las calles, sin otro fin que ir a la fuente a empaparse o mostrar su alegría con cualquier medio para hacer un ruido desagradablemente alegre. Personas que sonreían sin parar, coches luciendo bandera y bocina, camiones cargados de gente envuelta en banderas rojigualdas y yo compartiendo esa mezcla de alegría sin causa aparente y sorpresa que muchos otros mostraban. Tal vez es que estamos hartos de crisis, de malas noticias, pero ayer la explosión de júbilo fue increíble. Cuando nos acercamos a la Zona Cero (entiéndase, fuente de la Constitución en la Avenida de Europa donde todos se meten de cabeza) tuvimos que regresar, porque Patricia (la otra gemela) se puso nerviosa con tanta algarabía.
Así, la celebración continuó sin nosotros hasta las dos de la madrugada (más o menos) a partir de esa hora, ya me dejaron dormir, aunque en mitad de la noche se oía algún bocinazo que otro.
Pues sí: Anoche fue Nochebuena en España y hoy... hoy es Navidad.
9 abren la puerta:
Estuve pendiente de la celebración de los españoles avecindados en Chile: qué felices se mostraban; cuánta alegría desplegada; pequeñuelos agitando banderitas, con sus caritas pintadas. Entonces, enhorabuena, Anabel; y por vuestro intermedio, a toda España.
FELICIDADES ESPAÑA!!!!!!!!!!!
Un poco de alegría de todos, sin distinción no está nada mal con la vida que todos llevamos!!
Aquí desde Argentina todos con ustedes!!
Besos
Ya era hora maja de que escribieras algo. ¡so vagaza!
Lo de los comentaristas deportivos es de juzgado de guardia. Han logrado que no vea los partidos porque no les aguanto, son fanáticos y desconsiderados con los rivalees.
saludos
Pues sí señora, así fue. Así que feliz navidad a todos y próspero año nuevo.
Porque, como bien sabes, tampoco me gusta el fútbol, ni creo en la navidad, pero que leches... no voy a ser un gruñón malhumorado... en ocasiones hay que dejarse llevar.
oe, oe, oe, oe, oeeeee
Quien me lo iba a decir a mí? Ondeando mi bandera desde el coche, feliz como unas castañuelas, diciéndole olé a todo el mundo desde mi ventanilla, viendo una alegría en todas las caras que me rodeaban...
fue un día de reyes...jajajaja...yo me lo pasé bomba!! Y eso que no soy forofa del futbol, pero reconozco que vibre con esta selección....
Bss
Qué bueno, sí, sí, así fue, tal como lo cuentas. Un besazo.
Felicidades Anab!! y es que aunque yo tampoco soy fanàtica ,pues me dejè en volver hasta el ùltimo minuto y ganò mi preferido: ESPAÑA, ole,ole,ole ... ;) besos a tus castañuelitas!!
Pues es la primera navidad con frío por aquí.
Anabel Aqui en México tambien andaban vueltos locos de felicidad y pues ya que felicidades a los campeones.
Un Saludo
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